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domingo, 13 de julio de 2014

Lo mejor para leer este verano 2014

 
Qué leer en el verano 2014


En verano tenemos más tiempo, y a menudo aprovechamos para leer. En esta entrada os voy a dejar los 10 mejores libros para este verano.

Yo creo que en este tiempo, con el calor, lo que apetece leer son libros entretenidos, ligeros. Una literatura más pesada, aunque sea de mayor calidad, es mejor para el invierno. Además, aprovechamos para leer en la piscina o en la playa, así que es preferible llevar un libro de bolsillo, que es más cómodo  que un mazacote grande. Por eso la lista que os dejo aquí va a ser de libros de bolsillo, que hace poco que se han publicado varios interesantes. Y además el año pasado os dejé otra lista que podéisconsultar también.


1.- Como os decía, en este tiempo apetecen novelas entretenidas. Un ejemplo puede ser la última de Dan Brown, Inferno, que ya está en bolsillo. Se trata de una historia de intriga y aventuras, que además pega mucho con el tiempo de vacaciones porque gran parte de la trama se desarrolla en Florencia, y casi es como una guía turística de dicha ciudad. Podemos visitarla desde la playa donde estemos. Y encima es una novela que me gustó. Os dejo aquí el primer capítulo.

 
 
2.-Similar a la anterior es El maestro de El Prado, la última de Javier Sierra, que ha salido también hace poco en bolsillo. En la línea de las anteriores obras del autor, y de las novelas de Brown, en esta se nos van desvelando mensajes ocultos en los cuadros del Museo de El Prado. Os dejo aquí el primer capítulo para que veáis si os convence.
Además, el próximo 27 de agosto se publica la nueva novela del autor, La pirámide inmortal.

 

sábado, 9 de junio de 2012

La tabla esmeralda



La tabla esmeralda me decepcionó en un primer momento. El primer capítulo cuenta cómo un aprendiz de pintor, Giorgione, conoce a un fraile que, por casualidad, encuentra un cilindro de piedra que, por casualidad está relacionado con un secreto que este fraile conoce. Como, por casualidad, también conoce a Lorenzo el Magnífico, pues manda al aprendiz a que le lleve el cilindro. Casualmente, Lorenzo tiene otro, y con ambos se accede, no lo vais a creer, a un secreto antiquísimo que está oculto porque la humanidad no está preparada para conocerlo. Mucha casualidad y muy tópico lo del secreto. Se ve que los antiguos eran superinteligentes y descubrieron un montón de avances increíbles que, por algún motivo decidieron ocultar en forma de clave, porque hay que ver la de libros diferentes que se sirven de ellos… Y qué lástima que, estando ellos tan avanzados, luego la humanidad fuera más ignorante de repente, cómo se estropean los cuerpos. Un día estás descubriendo un algo que revolucionaría la existencia y al siguiente estás pintando rupestremente en una cueva… ¡Qué cosas!

En fin, el caso es que Giorgione, que fue un pintor que existió realmente, propuso a Lorenzo el Magnífico recoger el secreto en un cuadro. ¿Por qué Lorenzo confió una tarea así a un aprendiz que no conocía de nada? Es más, ¿Por qué le dejó siquiera escuchar mientras hablaba del secreto? Pues son preguntas que usualmente te haces cuando tienes en las manos un libro malo.

A Dios gracias, este capítulo debía de ser de prueba, en plan “si superas estas páginas sin resoplar y hacer una hoguerita con el libro, te encontrarás después con una gran novela”. Una experiencia iniciática, o algo de eso. Casi me siento ahora de la Hermandad βπδ, pero sin haber corrido desnudo por un centro comercial abarrotado ni meterme guindillas por el… Bueno, las cosas esas que hacen los guiris en esos casos. Folklore que tienen ellos.

Total, que después del primer capítulo la cosa mejora. Muchísimo. Existe como eje central la búsqueda del cuadro, pero la novela no gira en torno a ella, sino que sirve en realidad simplemente como excusa para desarrollar una doble historia paralela, en dos tiempos, que nos cuenta las vidas de sus protagonistas. Sí, hay investigación y misterio para encontrar el gran secreto, pero sobretodo hay vidas humanas, superación, aventura, amor e intriga.

El argumento es el siguiente: de un lado, en la actualidad, el magnate y empresario Konrad Koller está interesado en hallar un cuadro perdido del famoso pintor renacentista Giorgione. Por ello le encarga a su prometida, que para eso trabaja en el Prado, que se lo busque. La tal prometida es la protagonista de la novela, Ana García-Brest. Vamos, como la Obregón pero sin ser Bióloga, escritora, guionista, poetisa, presentadora, actriz, bla, bla, bla. Simplemente Historiadora de arte. Bueno, el libro de la Obregón no ha entrado en los más vendidos, y el de la Brest sí. El caso es que las pistas conducen a nuestra Ana a un oscuro pasaje de la Segunda Guerra Mundial. Con la ayuda del profesor Arnoux, se embarcará en la búsqueda del cuadro, pero también en el descubrimiento de las vidas que se sacrificaron por custodiarlo y en el de su propia vida y el rumbo que lleva. A fin de cuentas, es lo que os contaba, no se centra en el descubrimiento de un gran secreto, sino que éste queda en segundo plano, simple excusa para todo el resto del argumento.

Del otro lado, se nos narra la historia de Sarah Bauer, una muchacha judía de Estrasburgo que, al perder a su familia a manos de los nazis, huye a Francia junto con un trabajador de su padre, Jacob, nombre muy usual desde la saga Crepúsculo, aunque en este libro suele aparecer con camiseta. Perseguidos sin embargo por un oficial nazi, Georg, encargado por el mismo Himmler, siguiendo las órdenes del Führer, de encontrar un misterioso cuadro, “El astrólogo”, pintado por Giorgione. El modo en que sus destinos se entrelazan, donde nada es lo que parece en el París ocupado, determinará sus vidas para siempre.