Frente a las
costas de Devon se yergue orgullosa la misteriosa isla el Negro, llamada así
porque su abrupto y rocoso perfil recuerda la cabeza de un hombre de esta
etnia. Propiedad hasta hace poco de un extravagante multimillonario que daba en
ellas fiestas locas, recientemente ha cambiado de manos. Dicen que si la ha
adquirido una famosa actriz. Se dicen tantas cosas… El caso es que últimamente
aparece más en las crónicas de sociedad que Belén Esteban. Por eso no es de extrañar
que, cuando una serie de personas, diez, para ser precisos, son citados por un
misterioso Mr. Owen para pasar unos días en ella, no lo duden. Cada invitado
recibe una misiva que le hace llegar la invitación del modo más atractivo para
esa persona: habrá otros amigos suyos, serán unas vacaciones gratuitas, etc. Y
rápidamente se ponen en camino hacia la isla.
Estas diez
personas se conocerán allí, y la primera de sus sorpresas es que su anfitrión,
Mr. Owen, no aparece para recibirles. En cambio, tras la cena se escucha una
perturbadora grabación en la que una voz les acusa a todos y cada uno de ellos
de crímenes horribles. Un general, un juez, una institutriz… gente
aparentemente honorable que, de ser ciertas tales acusaciones, ocultan en su
pasado un acto vergonzoso que, no obstante, escapó del hacer de la Justicia.
Pero ahora llega el momento de responder por sus pecados.
Este es el
planteamiento de esta novela de Ágatha Christie, una gran escritora y una gran
novela. Os recuerdo, además, que es una de las más vendidas de la historia de
la literatura universal. Más de cien millones de ejemplares se han vendido, así
que con tales referencias no podemos encontrar una novela mediocre.
Yo ya la había
leído, pero la he releído para esta reseña. La verdad es que una vez que sabes
el intríngulis ya la cosa no es tan interesante, pero la primera vez que la
lees, te quedas enganchado a sus páginas.
Lo peor es el
comienzo, porque los diez personajes se presentan en breves párrafos donde
piensan sobre la invitación que cada cual ha recibido. Todos esos personajes a
la vez, y contando con que alguno va en plan misterioso, pues hacen que puedas
liarte si no tienes claros los nombres.
Después, una
vez llegan a la isla y comienza la acción, no hay respiro, es una novela que se
lee del tirón porque no puedes dejarla. Conoces ya a los personajes, sospechas
de uno u otro, te das cuenta de que hay quien parece ocultar algo, y llegas a un
punto de no saber qué pensar, cuando por ejemplo, sospechas de alguien y justo
va y se muere, que es realmente adictivo. A veces llegas a imaginar que si
fulanito tiene un hermano gemelo y por eso está en un sitio y, enseguida, en
otro, o si es cosa de algún fantasma vengativo, o que si la montaña va hacia
ti, cuidado, es un derrumbe. Bueno, esto último no, pero lo importante es que al
final ya no sabes qué pensar, y lo emocionante es precisamente ésto: el hacer
tu quiniela de quién será el malo.