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miércoles, 11 de junio de 2014

Las mejores lecturas infantiles recomendadas para el verano (2014)



Otra vez es verano, vuelve el calor y los niños tienen un montón de tiempo libre. Y piensas que puedes entretenerlos con libros. Bueno, allá tú…

Años anteriores os he dejado ya entradas recomendándoos lecturas para el verano, así que esta vez no os voy a escribir una parrafada. Los libros que os he recomendado otras veces siguen valiendo, así que solo voy a destacar algunos que han salido nuevos:

Para los más pequeños, entre 0-3 años, me han llamado la atención un par de libros de Beascoa, uno más bien para niño y el otro para niña. Son “El pequeño pirata” y “El pequeño patito”:



Lo que tienen de bueno es que no son solo cuentos, sino que son a la vez también un tangram (el juego aquel de ir formando diferentes figuras con piezas geométricas, de hecho las veis en la portada), y me han parecido muy originales, además de servir para estimular al niño. Por supuesto, también han salido cuentos nuevos de Peppa Pig, o de Ben y Holly, pero estos me han parecido diferentes y muy atractivos, y no son especialmente caros. Podéis verlos en la web del grupo Penguin Random House.
 
 

viernes, 18 de mayo de 2012

Sinsajo




Debo reconocer que este tercer volumen de la trilogía es bastante bueno. Como ya os habréis leído el segundo, sabréis lo que ocurre al finalizar este, y desde ahí continuaremos.

Bueno, al principio de Sonsajo la cosa pintaba mal, porque a mí me gustaba la Katniss del primer volumen, la que era valiente, decidida y tenía más peligro que los gremlins cantando bajo la lluvia. Pero claro, tras los Juegos, los dos, pues está rota y derrumbada. Y lo comprendo, es normal, pero la pobre es tan maniacodepresiva que ya pensaba que este libro iba a ser un tostón, o que, como el segundo, no iba a gustarme tanto como el primero. Para que os hagáis una idea sin desvelar argumento, un buen día le da a Katniss por reflexionar acerca de cómo se sentiría si con tanto jaleo y lucha contra el Capitolio alguna vez perdiera a Gale y Peeta, y piensa así:

Intento imaginarme un mundo en que ya no existan las voces de Gale y Peeta, en el que sus manos queden quietas, en el que sus ojos no parpadeen. Estoy de pie sobre sus cadáveres viéndolos por última vez, abandonando la habitación en la que yacen. Sin embargo, cuando abro la puerta para salir al mundo, solo hay un tremendo vacío, una pálida nada gris, que es, en resumen, mi único futuro.

Y en este plan, siendo la alegría de la huerta, se pasa Katniss el comienzo de la novela. Puff…

Pero luego la cosa mejora. La novela, como sus dos predecesoras, está dividida básicamente en dos partes. Primero la denominada “parte tostón”, que no es que aburra, para nada, pero tiene un tono tan opresivo y deprimente que agobia, con la protagonista haciendo nudos compulsivamente en una cuerdecita en cuanto te descuidas. Que hasta Finnick, que iba antes en plan chulito, ahora es también un cuerpo triste… Y después la llamada “parte acción”, donde de verdad pasan cosas, no solo a nivel psicológico del personaje, sino en el entorno. Y aquí la cosa se anima. Mucho. Katniss casi vuelve a ser la misma de antes y la historia es emocionante y adictiva, con un final excepcional, no os diré si triste o bueno, o hasta un poco de ambos. Solo diré que vale la pena leer hasta ahí.

Y quería resaltar un par de cosas que me han llamado la atención.

Primero, lo de que el sistema de alcantarillado y túneles de servicio del Capitolio tenga su acceso por el baño de algunas casas. Sí, es más directo, claro, pero imaginad la situación. Tenemos a la típica ciudadana del Capitolio: Lady Gaga, con su pelo rosa encrespao, cubierto con las luces del árbol de Navidad, que se encienden y apagan, encienden y apagan, pin-pin, pin-pin, sentada ella en el trono con las braguitas de piel por los tobillos, tan calentitas en invierno. Y mientras está congestioná por el esfuerzo, porque no se ha tomado sus All Brans con ciruelas, se abre una compuerta y desfila un grupo de obreros, que te dejan la moqueta y el parqué llena de restitos de lo que circula por ahí abajo… ¿Pues no es más fácil poner la compuerta en la calle, alma de cántaro? No sé, igual es que no comprendí bien esa parte de la novela, no capté la esencia subyacente o algo…

martes, 15 de mayo de 2012

En llamas



Pues esta segunda parte de la trilogía no me ha gustado tanto como la primera. Dicen que la peli es un truño también. No sé, no la he visto, pero ya os dije que el primer libro sí me gustó. Aunque hayáis visto la peli y os haya defraudado podéis leerlo de todos modos.

Este En llamas me ha parecido más lento. Reconozco que puede ser que, cuando leí Los juegos del hambre, no esperaba mucho, y luego al gustarme me creé mayores expectativas para éste. Además, sentía mucha curiosidad por ver cómo se desarrollaba el argumento tras los Juegos. Puede que todo ello haya influido.

Bueno, no sé cómo comentar el libro sin desvelar la historia… Supongo que solo escribiré cosas generales, para no destripároslo.

El principio de este volumen sí se me ha hecho lento y cansino. Se centra en la relación entre Katniss, Peeta, Gale y Haymitch, y en las consecuencias de su paso por los Juegos para el Capitolio y los distritos. Tiene momentos buenos, y momentos en que piensas que por fin va a animarse, pero no. En general me aburrí un poco. Jo, es que no quiero deciros los momentos mejores o peores por si, igual que era mi caso, no sabéis el argumento. Esto me alentó especialmente para querer leerlo, y no os lo quiero estropear. Si leéis la sinopsis que viene en el propio libro veréis que hay unos Septuagésimo Quintos Juegos. Bueno, pues se me hizo pesado hasta que empezaron, porque había destellos interesantes, pero no arrancaba la acción que yo esperaba que hubiera en este segundo volumen. Y luego, los Juegos en sí, aunque interesantes y diferentes de los anteriores, han perdido ya la frescura de la originalidad, así que tampoco es lo mismo.

¿Lo bueno? Sigue gustándome mucho el estilo de narración en primera persona y presente de Collins. Pero ahora Katniss está un poco más pesimista y agobiada, lo que da un clima más oscuro al libro. Aunque también se desarrolla mucho su psicología y profundidad.

Los personajes siguen evolucionando, en sí mismos y en sus relaciones. Aunque ocurre lo mismo que con la historia general: aunque pasan cosas no acaban de arrancarse, son como péndulos, que acaban volviendo al punto de origen. Crees que algo desencadenará algo, pero luego sigue igual.

El Presidente Snow se hace más presente. Aparece poco personalmente, pero está como trasfondo casi perpetuo, condicionando el desarrollo de la historia y posicionándose más como el villano. Lo del aliento con olor a sangre le da un toque sádico encantador.

Y aparecen nuevos personajes. En los segundos Juegos llegas a conocer mejor a los tributos, y humanizarlos más. Me gustó el personaje de Mags. Yaya, te echo de menos…

miércoles, 2 de mayo de 2012

Los juegos del hambre




Sí, al final he caído, al final me he dejado contagiar por la fiebre de los Juegos del hambre… Y además, escribiendo esta reseña estoy más nervioso que el instructor de natación de los gremlins, porque claro, a la gente le ha dado por este libro y lo mismo me leen y todo…

Por cierto, que la semana pasada descubrí que tenía un seguidor. Bueno, por el nick, supongo que es seguidora. Me ha emocionado un montón, la verdad. Y quiero agradecérselo. Es el primer seguidor, así que ¡muchas gracias!

El caso, que cuando salió esta novela, hace unos años, pues me leí la sinopsis y vi que era una especie de reality donde los concursantes se mataban unos a otros. Claro, leyendo esto no me atrajo para nada. Era como una mezcla de Gran Hermano (ganaría los Juegos Aída Nízar, seguro) con una peli mala de Chuck Norris (si es que tiene alguna mala, qué actorazo…). Total, que pasé del libro. Pero ahora, como a la gente le ha dado por ahí, pues decidí probar. Ya os dije que para el Día del libro me hacía una lista y me compraba un montón, para todo el año. Bueno, pues esta trilogía cayó ese día. Y ya me he leído este primer volumen.

Evidentemente, se trata de una novela de narrativa juvenil, por lo que no puedes esperar que tenga la profundidad de Crimen y castigo, pero la verdad es que me ha gustado. Bastante.

El argumento ya lo conoceréis todos: el mundo ha petado por fin (puñeteros mayas…) y la gente sobrevive como puede. Lo que era antes Norteamérica ahora es un país llamado Panem. Básicamente lo forma un lugar llamado Capitolio, que exprime en plan chupóptero a una serie de distritos subyugados a él. Como siempre, unos son más ricos y otros más pobres, y en varios de ellos se pasa hambre, pues sus recursos se envían al Capitolio, donde su gente vive tan ricamente y la moda a lo Lady Gaga se ha impuesto definitivamente.

El caso es que hubo una revolución, porque los distritos pensaron que oye, mira, en vez de mandar los recursos, pues igual si no los quedamos vivimos mejor. Mala idea. El Capitolio está defendido de manera natural por las montañas, y al final redujo a los rebeldes y les impuso un castigo que les recordara siempre su derrota: cada año debían entregar dos de sus jóvenes para que participaran en los Juegos del Hambre, un concurso consistente en ir cargándose a todos los participantes hasta que no quede más que uno.

La verdad es que el argumento sigue sin gustarme. Lo del mundo post-apocalíptico no es mi tema favorito (si recordáis no me gusto especialmente 1984), y lo de que la trama consista en ir asesinando a los demás personajes, pues tampoco me llama. Así que comprenderéis que tenía mis dudas. Encima, había leído que lo peor era el principio, que era muy lento y duraba más que Oliver y Benji rematando un corner… pero al final lo empecé a leer. Y puedo deciros que está muy bien.