viernes, 9 de octubre de 2015

Cómo insertar un pie de página con Word







A veces disponemos de herramientas que nos facilitan mucho las cosas cuando tenemos que hacer un trabajo académico, pero no lo sabemos. Con Word muchas veces nos pasa. Yo no soy un experto y a menudo, sobre todo cuando trabajo con alguien más, veo que hace cosas que yo no sabía y que facilitan mucho la tarea. Añadir automáticamente un pie de página es una de ellas.
Desde que descubrí cómo se hace, en todos los trabajos para clase pongo alguno, porque queda muy bien y la apariencia del trabajo, digan lo que digan de la importancia del contenido, ya te da una buena parte de la nota. Y porque facilita mucho las situaciones en que tienes que hacer una cita o aclarar algo sin que estorbe en el cuerpo del texto. 

Mis compañeros de clase están como yo: muchas veces hago algo que yo pensaba que todos sabían y resulta que no. Y esta es una de esas cosas, así que ahora la comparto con el mundo mundial.
Hacer un pié de página es muy simple. Os aclaro que yo lo hago en Word 2007, por si cambia algo en otras versiones:

domingo, 27 de septiembre de 2015

La chica del tren


Peñazo, rollaco y truñaco. Yo no sé cómo es que La chica del tren se vende tanto. A mí me llamó la atención porque llegaron un montón a la librería, y empezó a venderse. Y le eché una ojeada y parecía tener buena pinta, a pesar de que ni siquiera tiene una sinopsis que diga de lo que trata, aunque sí muchas recomendaciones de esas que muchas veces son enlatadas de escritores famosos.

Lo de que no aparezca sinopsis lo entiendo después de leerlo: básicamente os digo de qué trata: la prota es una borracha alcohólica que no hace más que ir y venir en tren. Venga p'allá, venga p'acá. Y venga a darle al gintonic. Y luego que si se siente mal y quiere dejar de beber, porque no se acuerda de las cosas, así que coge el tren y venga p'allá, venga p'acá. Pero no le sale, así que hala otro gintonic. Y así. En bucle. Claro, como sinopsis no queda comercial.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El sermón de fuego





El sermón de fuego, de Francesca Haig, es una nueva saga juvenil (aunque la publica Minotauro, sello de literatura fantástica) que se presenta como sucesora de Los juegos del hambre y Divergente. Para aprovechar el tirón, ya sabéis.

Se trata de una nueva distopía, que es una palabra que antes nadie conocía y que ahora está por todas partes. En esta ocasión el mundo se ha ido al garete por culpa de un desastre nuclear (el fuego del título). De eso han pasado cuatro siglos, y la sociedad ahora tiene miedo de todo lo que le recuerde a la época preapocalíptica (las antiguas ciudades, la electricidad y los conciertos de Raphael sinfónico, que en realidad dan miedito ya). Total, que viven como pueden sin twiter ni móvil.

Pero hay algo más. Cada vez que una pareja tiene hijos van directamente a por la parejita: siempre nacen dos gemelos, uno sano y el otro con alguna deformidad (como el gemelo malo de Bart). Y claro, pasa lo típico en estos casos, que cuando el bebé es tan feo la madre no sabe si quedarse con él o con la placenta. Así que la sociedad se divide en dos castas: los alfas, que son los sanos y los privilegiados; y los omegas, que son segregados y viven como pueden, marginados y en las peores tierras.

domingo, 30 de agosto de 2015

Diario de un librero: las cosas que se preguntan


 
Hay veces que la gente pregunta cosas muy curiosas. Yo, cada vez que alguien se me acerca y me dice "perdona, ¿te puedo hacer una pregunta?", automáticamente pienso "verás...".

Un ejemplo es cuando estás colocando un mueble, tienes el suelo sembrado de libros y llevas diez o doce en brazos, y llega alguien y te pregunta "¿eres de aquí?". Telita, la capacidad de observación.

jueves, 13 de agosto de 2015

Cómo insertar automáticamente referencias bibliográficas con Word




En anteriores post os he explicado cómo citar. Cuando hay pocas citas casi es más rápido hacerlo uno mismo o usar herramientas como Cite this for me, pero cuando el número de documentos a referenciar es grande, por ejemplo en trabajos universitarios y TFG’s, puede ser útil saber cómo hacerlo con Word. Este método ofrece además la ventaja de que clickando sobre la llamada en el texto vamos automáticamente a su correspondencia en la bibliografía, y esto se conserva si transformamos el documento a formato pdf, más usual en trabajos universitarios.

Para ello, cuando queramos incluir una llamada en el texto porque hayamos citado algo que pondremos después en la bibliografía, deberemos seleccionar la desconocida pestaña Referencias de Word (yo empleo Word 2007, por si encontráis diferencias con otras versiones).
 


 
Una de las casillas del menú que aparece es la dedicada a las citas. Debemos clickar en Insertar cita. Así se despliega un nuevo menú, donde podemos escoger tres opciones.